miércoles, 21 de febrero de 2018

RAPEROS ENTRE REJAS

Hoy en día, entrar a las redes sociales es el comportamiento millenial más parecido a leer el periódico. Es así. El papel se nos hace raro. Preferimos conocer la opinión de anónimos con regimientos de seguidores, a saber lo que puede decir sobre una materia un experto en ella. La empatía, ya sabéis…

Uno de los temas de actualidad en los últimos días, ha sido el paso por los Juzgados de varios raperos, de cuyo nombre no quiero acordarme. Por supuesto, estos personajes tienen una cuenta activa en redes sociales. Y como no podía ser de otra manera, el 99% de sus seguidores son legos en Derecho (que no tiene ni puta idea, hablando en plata). Se da la combinación perfecta para que salte la chispa de la crispación social: no soy un experto en Matemáticas, pero si sumas ignorancia y capacidad de manipulación, el resultado más habitual son marabuntas de tuiteros enfurecidos. Esta fórmula no la vieron venir ni Hawkins, ni Einstein, ni Tesla.

El caso es que a muchos seguidores de estos artistas (porque lo son, una cosa no quita para la otra) les da por poner barbaridades en las redes sociales: “Mi artista favorito va a la cárcel por criticar a los Borbones” es el prototipo de consigna con el que más veces me he topado en las últimas horas. Es por ello por lo que quiero explicar que no, que nadie va a prisión por criticar a la Casa Real, ni al Gobierno ni al más rastrero de los políticos habidos y por haber. No, señores, se les juzga por “desear que una bomba nuclear caiga encima de ciertas personas”, “querer la muerte de esos cerdos” (aunque os parezca mentira, no se refiere a los de la granja que visitó Jordi Évole), “querer encontrarse con los Borbones en palacio con un kalashnikov”, “arrancar arterias y lo que haga falta”, y nuevamente “desear la muerte de esos cerdos” (vaya lobby más devaluado). El que no me crea, puede buscar en Google las acusaciones, que no solo sirve para leer el Marca.

El argumento en el que se escudan los músicos que soltaron estas joyitas es la libertad de expresión, derecho reconocido en el artículo 20 de nuestra Constitución. Eso está genial, pero no vale pasarse por alto que tus derechos acaban donde empiezan los de la persona que tienes al lado, o en este caso de la persona a la que estás deseando la muerte.

He tenido la fortuna de criarme bajo todo tipo de influencias musicales, y aún hoy sigo escuchando distintos estilos. Muchas de las canciones con las que disfruto tienen un marcado sentido de crítica social, pero siempre hecha desde un mínimo respeto hacia lo que se critica. Nadie debe callarse sus opiniones, qué duda cabe, pero no se pueden perder unos valores esenciales. La música, como arte que es, tiene que servir para canalizar y expresar lo que la sociedad piensa. Las personas tienen preferencias musicales en base al mensaje que transmite la canción (pasando por alto la música que se escucha en las discotecas), pero siempre tiene que haber una barrera que no se puede traspasar.


Espero que este texto haga reflexionar a todo el que lo lea. Se puede estar más o menos de acuerdo con lo aquí expresado, pero me gustaría que tuviera trascendencia el mensaje esencial que he intentado transmitir: hay que luchar por lo que consideramos justo, y esto se puede hacer sin faltar el respeto a quien no comparte tus ideales, porque NO TODO VALE. 


domingo, 19 de noviembre de 2017

¿CLASE POLÍTICA?

Hoy en día, es muy común oír hablar de los políticos como un colectivo que vive al margen de la sociedad, ajeno a los conflictos y problemas que sufrimos el resto de la población. Hay gente que piensa que son seres sin escrúpulos, que viven en  chalets, palacetes o áticos en el centro de las ciudades, disfrutando de sus ilimitados patrimonios y jugando al golf en clubes de campo los domingos por la mañana. Párate y reflexiona, ¿de verdad piensas, querido lector, que esto es así?

Lo fácil es decir que sí, que esas personas que elegimos con nuestros votos, el día después de las elecciones, se olvidan de sus propuestas y se dedican a "trincar". Por desgracia, existen ejemplos que demuestran que esto sucede, ¿pero de verdad es siempre así? ¿No quedan políticos honestos, dedicados a su pueblo, que luchen por los intereses que nos conciernen a todos?

La respuesta, obviamente, es un sí, y en este caso rotundo. Pienso, para justificar mi respuesta, en ese alcalde de un pequeño pueblo de menos de 100 habitantes (que cada uno piense en el primero que se le venga en mente) que, al margen de su empleo, sea cual sea, decide montar un pequeño equipo de gobierno y,  tras salir elegido, en la mayoría de ocasiones sin cobrar un solo duro, pone a disposición de su localidad horas y horas de trabajo, con el objetivo de conseguir pequeñas mejoras que aumenten la calidad de vida de sus vecinos, o para intentar que durante el verano, la gente que decide pasar unos meses allí, lo haga a gusto. Esto, claramente, es política a pequeña escala, pero no por ello es menos importante.

Pensemos ahora en un presidente de una comunidad autónoma, o en un ministro, o en un diputado. Empecemos diciendo que son personas, y como tal, hemos de suponer que tienen problemas particulares, como todos nosotros. Además, cuentan con la carga de soportar a los "cuñados",esa gente que pasa horas criticando en Facebook todas y cada una de sus actuaciones, sin tener en muchos casos ni idea de lo que hablan. Me imagino que tiene que ser duro para sus familiares (¡oh sorpresa, los políticos también tienen seres queridos!) leer cómo les ponen a caldo, cómo reciben todo tipo de amenazas, e incluso cómo se alegran cuando salen a la luz sus desdichas personales. 

Las personas que sistemáticamente vierten críticas hacia la clase política, sin ni siquiera molestarse en entender por qué llevan a cabo distintas actuaciones, en ningún momento se paran a pensar en quiénes son los políticos, simplemente se dejan guiar por las siglas que ven en el encabezado de sus programas. Esto es fruto del hartazgo, como no podía ser de otra manera, debido a los cientos de casos de corrupción que afloran a lo largo y ancho del territorio nacional. Pero, párate a pensar, ¿realmente hemos de juzgar a los políticos honestos por las acciones de los que no hacen las cosas bien? 

Yo, claramente, pienso que no. No podemos llamar mal alumno a quien cumple con sus tareas y saca excelentes calificaciones, aunque sus compañeros sean unos vagos y suspendan todas las asignaturas. No podemos criticar al camionero que hace el reparto en el tiempo adecuado, basándonos en el retraso de otro que decidió quedarse jugando la partida en un bar de carretera y que echó a perder cientos de pedidos. 

Es por ello por lo que quiero romper una lanza a favor de los políticos honestos y entregados, porque existen, y hemos de reconocer su trabajo y sacrificio. Es humano equivocarse, y ya que ninguno de nosotros realizamos siempre bien nuestros correspondientes trabajos, demos a los profesionales de la política un respiro para que puedan trabajar a gusto, porque en definitiva va a tener una repercusión positiva para toda la sociedad.

domingo, 15 de octubre de 2017

FUERZA GALICIA

Me es imposible conciliar el sueño viendo lo que está pasando a pocos cientos de kilómetros de mi hogar. Se me caen las lágrimas contemplando cómo un ser humano es capaz de prender fuego a su propia tierra. ¿Dónde han quedado sus sentimientos? ¿No es capaz de sentir el más mínimo remordimiento al ver cómo miles de personas se echan a las calles para jugarse la vida entre las llamas?
No sé qué intereses se esconderán tras esta barbarie, ni sé si quiero saber qué clase de "personas", por llamarlos de alguna manera, pueden sacar rédito de jugar con la vida de personas, animales y bosques. Este mismo verano he podido comprobar con mis propios ojos que el fuego, por donde pasa, deja una marca, una marca que es muy difícil de borrar, y que no solo deja rastro en forma de llamas y cenizas, sino también en forma de dolor en el corazón y lágrimas en nuestras retinas.
Al pueblo gallego le pido que sea fuerte, porque lo es, y que sepa sobreponerse a este duro e innecesario revés. Solo nos queda esperar a que la Justicia haga su trabajo y castigue a los culpables, porque la vida se abrirá paso en los lugares más inesperados y en las circunstancias más insospechadas. ¡FUERZA GALICIA!

jueves, 5 de octubre de 2017

LA BELLA DESCONOCIDA

Hace poco más de dos años empecé a escribir de manera regular en este blog, con el objetivo de expresar mi opinión acerca de diversos temas de actualidad (política, deporte, cultura,...) pero siempre he tenido algo pendiente: escribir acerca de mi ciudad, Palencia, donde he nacido y me he criado.
Me hace gracia, relativamente, ver como la gente que nunca ha pisado sus calles, o que lo ha hecho de pasada, se refiere a ella como una ciudad olvidada, como si fuese poco más que un pueblo. Quizás, como la mayoría de españoles, desconozcan que aquí se encuentra el Cristo del Otero, la obra cumbre de Victorio Macho, y uno de los más grandes del mundo. Quizás tampoco hayan podido contemplar la Bella Desconocida, nuestra catedral, que da nombre a este artículo, y por extensión a toda la urbe palentina.
Es importante destacar también que la universidad palentina fue, y sigue siendo, la primera de España (1812). Por ella pasaron figuras ilustres como Santo Domingo de Guzmán, pero este dato, por desgracia, también ha quedado olvidado en los libros de Historia.
Volviendo al presente, contamos, y muy orgullosos de ello, con la Semana Santa palentina, declarada de Interés Turístico Internacional. En ella se puede apreciar el fervor y respeto de nuestras gentes al paso de imágenes religiosas de reconocido valor artístico. Todo un lujo digno de ver.
A nivel de infraestructuras e industria, Palencia destaca por ser un importante nudo ferroviario y por ser, junto con Valladolid, sede de la factoría Renault, una de las más importantes de España, lo cual la convierte en un importante motor económico de la región, junto con las galleteras Gullón y Siro.
En el plano deportivo, históricamente hemos contado con figuras de la talla de Mariano Haro o Marta Domínguez, aunque hoy en día nuestro deportista de referencia defiende la meta del "Submarino Amarillo": Sergio Asenjo.
Pero dejando todo esto aparte, nuestra ciudad tiene un tesoro que no es material, sino emotivo. El calor y amabilidad de las gentes palentinas no es acorde con el frío clima que sufrimos durante el duro y largo invierno. Al contrario, la hospitalidad y el carisma es el carácter predominante entre sus habitantes, y eso es algo que no se puede valorar a nivel económico, ya que solo se puede sentir en el día a día, en el trato personal.
Como conclusión, solo puedo afirmar el orgullo que siento de ser palentino (con P), e invito a quien lea esto a visitar nuestra ciudad si no lo ha hecho ya, porque seguro será una experiencia inolvidable. Os esperamos con los brazos y el corazón abiertos.

jueves, 21 de septiembre de 2017

ME DUELE CATALUÑA

"Me duele España", decía el gran Miguel de Unamuno a comienzos del siglo XX. El sentimiento patriótico, tan denostado en nuestros días,era lo que hacía perder el sueño a uno de los más grandes escritores que ha dado nuestro país. Más de cien años han pasado, y no puedo evitar sentir lo mismo. Dolor, tristeza, pena y rabia son las emociones que se agolpan en mi interior cuando veo lo que está sucediendo en mi querida Cataluña.
Cataluña, tierra de inmigrantes, tierra de futuro, tierra de oportunidades. Cataluña, tierra de arte, de cultura, de belleza en definitiva. Y, ¡ay Cataluña!, tierra hoy de mentiras, ignorancia y odio. Estas tres últimas palabras describen, ¡qué desgracia!, la actualidad de las provincias catalanas. Y os preguntaréis, como el común de los españoles, cómo se ha llegado a esta situación tan lamentable, en la que personas de un mismo país nos vemos enfrentadas por la integridad nacional. Pues es muy sencillo, o complejo, según se quiera ver.
El germen de todo el aparato independentista es, a mi modo de ver, el sistema educativo. En Cataluña, como en el resto de comunidades, las competencias en Educación pertenecen al gobierno autonómico, y es aquí donde esta el problema. Desde pequeños, a los niños catalanes se les intenta hacer ver que Cataluña fue en su día un estado, algo que es totalmente incierto. Además, se les inocula que han sido vejados e infravalorados por el resto de españoles a lo largo de la Historia, y que es ahora cuando todo esto tiene que terminar.
Alguien con dos dedos de frente vería que todo esto es una burda mentira. Cataluña recibió gran parte del tejido industrial español a lo largo de los siglos XIX y XX gracias a las gestiones del gobierno central, lo que le permitió convertirse en una tierra de oportunidades, el paraíso del español que no encontraba un futuro mejor en su propio hogar. Gracias a ello, hoy son uno de los motores económicos de España.
Esto es lo que los independentistas no quieren ver ni dejar ver. He podido comprobar en primera persona como los jóvenes catalanes creen que el resto de España les odia, creen que la  "catalanofobia" es real, cuando lo que realmente demuestran los hechos es lo contrario. Estamos viendo cómo se destrozan vehículos de la Guardia Civil, cómo se hostiga a los que abogan por permanecer en España, cómo se oprime a los propios parlamentarios que no creen en la independencia...
Esta situación, creada para tapar los más de 300 casos de corrupción que hay en estos momentos en los juzgados catalanes, ha triunfado gracias al radicalismo. El pueblo catalán ,trabajador como el que más, no se merece llevar una venda en sus ojos que no le permita apreciar cómo sus dirigentes se llenan los bolsillos. El pueblo catalán se merece un futuro esperanzador como parte del Estado español, libre de corruptelas que estancan su progresión. El pueblo catalán, en definitiva, se merece poder contemplar con sus propias ojos cómo España siempre tiene una mano tendida, y no un hacha de guerra en ristre, como por desgracia les hacen pensar.
Me duele Cataluña, me duelen los catalanes, me duelen los radicalismos, pero sobre todo me duele que quien merece ver, no pueda ver.

jueves, 17 de agosto de 2017

SE LO MERECEN

Pensaba tomarme un descanso durante las vacaciones y no escribir hasta que terminase mi verano,pero creo que,desgraciadamente,la ocasión lo merece.
Se merecen todo,las personas que hoy han perdido la vida en las Ramblas,los que yacen heridos en las calles y hospitales de Barcelona y Cambrils. Se merecen el mayor de los respetos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado,los sanitarios y los civiles que salvan vidas jugándose la suya propia. También aquellos que ofrecen sus hogares tras la tragedia,y quienes son juzgados injustamente por creer en el mismo dios que quienes sesgan vidas sin pudor alguno.
No debemos tener miedo,salgamos a la calle,prosigamos con nuestras vidas por quienes hoy no pueden hacerla. No dejemos que ganen esta guerra,tanto física como psicológica. Y por favor,no mostremos ira hacia las personas equivocadas por motivos religiosos.
#TotsSomBarcelona #TotsSomCambrils